jueves, 16 de junio de 2011

El bull-demon



¿Quién no ha oído alguna vez el nombre de los ídolos de la afición como el Santo, Blue Demon, el Cavernario, el Perro o más recientemente la Parca, el Intocable, o el ídolo de los niños el Sin Cara, antes mejor conocido como el Místico? Pues sin duda todos hemos escuchado de ellos a lo largo de nuestra vida gracias a nuestros padres, abuelos tíos, etc. y claro éstos han pasado de generación en generación ya que las luchas son una tradición y forman parte de nuestro folklore.
Recientemente las luchas son seguidas por los más pequeños del hogar, vemos niños en la calle con las máscaras de sus ídolos, varios jugando a hacer llaves con sus padres en el parque, otros aventándose en la cama como si cayeran de la tercera cuerda, pero todos con algo en común: las ganas de divertirse imitando a su luchador favorito.
Hoy en México un problema fuerte está afectando a los niños, es el ya tan conocido bullying, que es el acoso y el hostigamiento escolar, que va desde el maltrato psicológico hasta el físico.
Con frecuencia se encuentra que los niños agresores son pequeños que tratan de imitar a los luchadores y comienzan con actitudes violentas que no son más que el reflejo de la mala información de los medios y de la familia.
Luego vemos al padre viendo las luchas y diciendo groserías, o luego peleando de broma con los amigos y los niños esto lo llegan a interpretar de otra forma.
Hay casos de profesores alarmados, ya que incluso ellos como autoridad, no pueden hacer nada para auxiliar a los afectados porque los agresores llegan a ser muy violentos, y que al informar a los padres de familia de conductas inadecuadas, los padres hacen caso omiso ya que justifican con frases como “son niños”, “ es de juego”, “mi hijo no es ningún golpeador”, pero veamos objetivamente y si no frenamos a nuestros pequeños en cuanto se presenta la alerta quizá después se vuelva un problema mayor a sólo un juego, como muchos lo llaman.
Debemos como sociedad comenzar a crear conciencia para que deje de existir este maltrato hacia otros niños y tratar como familia de ver este tipo de eventos con nuestros menores, y explicarles que es un deporte, que las personas que lo hacen son profesionales, que en ningún momento se genera verdadera violencia y que más que nada la lucha libre es para divertirse viéndola, y no deben imitarse conductas que se observen en estos shows ya que pueden traer graves consecuencias.
Solo así lograremos eliminar este abuso, y que los ídolos no se conviertan en una mala influencia para la niñez mexicana, y así seguir recordando a Blue Demon y no conocer a un nuevo ídolo como el BULL DEMON.

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