viernes, 17 de junio de 2011

Introducción.


La lucha libre en la sociedad mexicana es un fenómeno que se puede investigar desde diferentes aspectos y tomando en cuenta distintas variables.
La lucha libre es un deporte que entra dentro de la cultura mexicana y tiene una gran historia que se ha modificado con el transcurso de los años. La sociedad, también ha cambiado su manera de ver la lucha libre a través del tiempo.
A esta disciplina se le han implementado ciertas estrategias mercadotécnicas y se ha apoyado con diferentes recursos para hacerla más atractiva y para que hoy en día tenga tanta fuerza como en sus inicios. El único problema y nuestra preocupación es que deje de ser un deporte para convertirse en un negocio o espectáculo.
Para desarrollar este proyecto aplicamos un estudio cualitativo en el que analizamos diferentes opiniones de las personas a las que les agrada este deporte y a los que no, hicimos encuestas para determinar si nuestra hipótesis se comprobaba y determinar cómo es el fenómeno social de la lucha libre en México.














Batalla dominical.

                                                                          Lucha mujeres



La Sensación Japonesa, AYUMI tuvo una presentación más en la monumental Arena México. 
Amapola tuvo un duelo personal muy intenso con la nipona, donde ambas mostraron castigos durísimos que fueron ovacionados por todo el público. 

 
Ayumi y el triunfo de nuevo hizo brillar con su estancia en nuestro país al lado de Marcela y Luna mágica












                                                                             Evento especial




Black warrior sigue demostrando sus habilidades lidereando al bando de los técnicos.



Metro mostrando una nueva imagen.



Black Warrior demostró ser un capitán de lujo llevando a la victoria a Metro y Sangre Azteca, derrotando a los rudísimos Misterioso, Vangellys y Euforia.








                                              Lucha semifinal 



  Sombra apareció respaldado por el Hijo del Fantasma y el Mestro Lagunero, Blue Panther.

 
Haciendo su reaparición, luego de una peligrosa lesión que lo retiró por un tiempo de actividad, el Dragón Rojo.


Pese a pertenecer a los rufianes Volador se llevó los aplausos del público, sin embargo eso no fue suficiente pues el Hijo del Fantasma y Blue Panther se encargaron de finiquitar el centro del encordado al Dragón Rojo y Nakamura. ¡Triunfo técnico!





 
Lucha estrella por el campeonato mundial de peso completo
 

El campeón a vencer, Ultimo Guerrero confiado de su capacidad mostrada en los años de madurez que está viviendo
 


El contraste fue para el retador, pues el público le dio la espalda a Rush, sin embargo el joven ganó la primera caída.
 

El campeón de los pesos completos sigue siendo el Último Guerrero, se ve complicado quien pueda frenar su hegemonía.
  

jueves, 16 de junio de 2011

SIN LÍMITE DE TIEMPO


Por Daniela Shanik González Pérez
Que bonito era lo bonito…
La lucha libre hoy en día lejos de parecer un deporte parece ya un show de payasos, ahora en vez de hacer llaves, se avientan las llaves de la casa, las sillas y todo lo que encuentren y lejos de parecer un rin parece un circo y si nos damos cuenta todo lo que hacen es por salir en primeras planas, o por salir un minuto en televisión, pero permítanme decirles que para estrellas, los verdaderos luchadores que de verdad eran famosos, no por los escándalos que encabezaban si no por hacer lo que de verdad amaban, lo que les apasionaba, luchar; aquéllos que peleaban por el gusto de el deporte, como el Santo, Blue Demon, Gladiador, Médico Asesino, Mil Máscaras, por mencionar algunos, esos que lejos de hacer “payasadas”, de verdad defendían su honor, su nombre y sobre todo su máscara o la cabellera.
Antes la máscara era el sello personal, defenderlas era cuestión de honor, se caracterizaban por ser de lujo y características, era el uniforme; ahora las máscaras parecen de Halloween, y más que causar respeto dan risa. Aferrarte a tu cabellera o a la máscara era indispensable, había que entregar cuerpo y alma, sudar la verdadera gota gorda porque debías mantener en secreto la identidad y defender tu dignidad, ahora sólo se la quitan como cambiar de calzón.
Considero que la lucha libre es algo que nos distingue a los mexicanos, así que es penoso que los extranjeros se queden con una imagen fea gracias a que los luchadores han descuidado su aspecto y la esencia de la lucha libre, lo que era de calidad, no circos y payasos como los que encontramos hoy.

Una victoria inesperada.


Alrededor de las 5:30 pm del 10 de abril del 2011 se escuchaba cómo hablaban de El Dr. Wagner, luchador profesional de la AAA, tres veces campeón mundial al haber ganado el Megacampeonato Completo Unificado de la AAA en dos ocasiones y ser el actual megacampeón, el actual campeón mundial peso pesado de la Universal Wrestling Association; también ha trabajado para el Consejo Mundial de Lucha Libre, la Universal Wrestling Association. Se escuchaba el conductor decir que era un orgullo para la lucha mexicana. 
Me acerqué más pues un señor grande y robusto me tapaba la vista, vi como DR. Wagner salía para dirigirse al ring a paso lento, cuando se detuvo en el centro salió fuego de las dos esquinas de donde él estaba parado, su caminar era lento en la rampa cuando se acercaba al cuadrilátero. 
El comentarista no dejaba de repetir que era un gran gladiador, al estar a sólo unos pasos del cuadrilátero empezó a rodearlo saludando a la afición que gritaba con fuerza, la música de pronto cambió, se escuchaba un tono de suspenso, el narrador decía que era un guerrero cuando de pronto vi algo grande y robusto. 
Se escuchó el mega campeón EL MESÍAS, quien es un luchador profesional puertorriqueño, mejor reconocido como Ricky Banderas o El Mesías. Cosme inició su carrera en la International Wrestling Association (IWA), además de haber trabajado para la World Wrestling Federation (WWF), Total Nonstop Action Wrestling (TNA), Asistencia Asesoría y Administración (AAA), Actualmente lucha en la International Wrestling Association (IWA). El Mesías salió, de repente su caminar era rápido y alzaba los brazos con una expresión como si ya fuera campeón. Se subió al ring y se postró en el centro, hasta que escuchó de nuevo su nombre y alzó un gran cinturón. 
Las reglas fueron sencillas, era un encuentro a una caída sin límite de tiempo, Dr. Warner vs Mesías, la afición no dejaba de cantar “ole ole ole WAGNER”, había de todo: chiflidos, gritos y empujones. 
Ya ambos estaban en el ring, el comentarista dijo que parecían gallos de pelea, sólo habría un campeón pero la pregunta era ¿Quién? Al principio de la pelea se veía como El Mesías tenía el control, pero de repente lo arrinconó y el juez se acercó para separarlos dando a entender que estaba prohibido ahorcarlo, lo cual ocasionó una gran risa de mi parte. 
Entre candados y llaves El Mesías tenía al Dr. Wagner que estaba pasando la pelea parecía estar decidida, la gente empezó a abuchear, pues los luchadores de repente se quedaron parados dándose de “cachetadas”; me pregunté si acaso era una pelea de mujeres. 
Las cosas se estaban acomodando Dr. Wagner empezó a hacer lo que sabía, era muy pronto para que uno de los dos se rindiera y en cada segundo se estaba poniendo mejor la pelea. Sentí mis piernas adormiladas, pero no me podía sentar, quería ver más, la emoción se contagiaba y los gritos se apoderaban de mi garganta, no dejaba de gritar, no sé que gritaba pero mi garganta paraba. 
Dr. Wagner tenía el control, esto se puso emocionante, al parecer yo ya había sacado mis conclusiones, de repente se vio como el Dr. Wagner bajó del cuadrilátero llevando una mesa, pero por detrás ya estaba el Mesías atacando, la mesa la pusieron en el público y la primera caída fue del Dr. Wagner, mientras tanto el Mesías regresaba al ring. 
La lucha estaba muy reñida, ambos estaban al par, El Mesías tenía el control de nuevo parecía que la caída sobre la mesa le afectó al Dr. Wagner. Desde la tercera cuerda el Mesías se aventó mientras Dr. Wagner estaba afectado y acostado en el ring, pero pareció que ya se lo esperaba pues aplicó una casita al Mesías, el cual estaba sorprendido. 
Ya habían pasado 30 minutos cuando la afición a cada minuto y segundo gritaba el nombre del Dr. Wagner. Pasaba el tiempo muy rápido, en menos de cinco minutos Dr. Wagner clavó al Mesías en el ring, le aplicó una llave y se escuchó la mano del réferi golpear en el cuadrilátero…1…2…3, el nuevo campeón Dr. Wagner. 
Toda la gente empezó a gritar, no sé porque yo igual, aunque no sabía mucho del tema me emocioné demasiado. Algo que llamó mi atención fue una mujer que se echó a correr para darle un beso al Dr. Wagner, no me pude contener y le grité que estaba loca. Ya todo estaba decidido el cinturón estaba listo para tener nuevo dueño.
Se acercó el réferi y alrededor de la cadera le puso el cinturón al nuevo campeón Dr. Wagner, alzo su brazo y le brindaba la victoria.


El bull-demon



¿Quién no ha oído alguna vez el nombre de los ídolos de la afición como el Santo, Blue Demon, el Cavernario, el Perro o más recientemente la Parca, el Intocable, o el ídolo de los niños el Sin Cara, antes mejor conocido como el Místico? Pues sin duda todos hemos escuchado de ellos a lo largo de nuestra vida gracias a nuestros padres, abuelos tíos, etc. y claro éstos han pasado de generación en generación ya que las luchas son una tradición y forman parte de nuestro folklore.
Recientemente las luchas son seguidas por los más pequeños del hogar, vemos niños en la calle con las máscaras de sus ídolos, varios jugando a hacer llaves con sus padres en el parque, otros aventándose en la cama como si cayeran de la tercera cuerda, pero todos con algo en común: las ganas de divertirse imitando a su luchador favorito.
Hoy en México un problema fuerte está afectando a los niños, es el ya tan conocido bullying, que es el acoso y el hostigamiento escolar, que va desde el maltrato psicológico hasta el físico.
Con frecuencia se encuentra que los niños agresores son pequeños que tratan de imitar a los luchadores y comienzan con actitudes violentas que no son más que el reflejo de la mala información de los medios y de la familia.
Luego vemos al padre viendo las luchas y diciendo groserías, o luego peleando de broma con los amigos y los niños esto lo llegan a interpretar de otra forma.
Hay casos de profesores alarmados, ya que incluso ellos como autoridad, no pueden hacer nada para auxiliar a los afectados porque los agresores llegan a ser muy violentos, y que al informar a los padres de familia de conductas inadecuadas, los padres hacen caso omiso ya que justifican con frases como “son niños”, “ es de juego”, “mi hijo no es ningún golpeador”, pero veamos objetivamente y si no frenamos a nuestros pequeños en cuanto se presenta la alerta quizá después se vuelva un problema mayor a sólo un juego, como muchos lo llaman.
Debemos como sociedad comenzar a crear conciencia para que deje de existir este maltrato hacia otros niños y tratar como familia de ver este tipo de eventos con nuestros menores, y explicarles que es un deporte, que las personas que lo hacen son profesionales, que en ningún momento se genera verdadera violencia y que más que nada la lucha libre es para divertirse viéndola, y no deben imitarse conductas que se observen en estos shows ya que pueden traer graves consecuencias.
Solo así lograremos eliminar este abuso, y que los ídolos no se conviertan en una mala influencia para la niñez mexicana, y así seguir recordando a Blue Demon y no conocer a un nuevo ídolo como el BULL DEMON.

¡La lucha libre desenmascarada!



La máscara en la lucha libre, sobretodo en la mexicana, representa algo sagrado; es un toque de misterio con personalidad y distinción, pero ¿qué hay detrás de la máscara de la lucha libre? La respuesta es simple: espectáculo.
La lucha libre mexicana se ha visto notablemente afectada por la norteamericana, puesto que antes la mexicana respetaba más el término de deporte y no entraba tanto en el concepto de espectáculo, pero a la llegada de la lucha libre de Estados Unidos se vio el efecto que causó en nuestra lucha libre. Hemos testimoniado actos de entretenimiento como el reciente confrontamiento de la AAA y TNA, donde de las palabras, pasaron a los golpes, en tan sólo una conferencia de prensa.
Acontecimientos como los presenciados aquél 7 de Junio en el Centro Banamex, son los que nos hacen darnos cuenta de que la lucha libre se acerca cada vez más al negocio, o lucha entre negocios.
Triplemanía XIX será un evento en el cual ya quedó declarada la guerra en la conferencia y simplemente se consumará en el ring. Lo que aconteció en el Centro Banamex fue generar picardía e interés como una muestra de lo que se vivirá el próximo 18 de Junio. Más que lucha libre, lo que protagonizan la AAA y TNA es una lucha interna, lucha de empresas. Seguramente ya todo está planeado para generar suspenso, diversión, pasión, pero sobretodo ya se habrá ideado al ganador.
Al denotar que la lucha libre es un espectáculo no nos referimos sólo a los disfraces y máscaras, sino que parece ser una coreografía de golpes preparada con anticipación; sabemos que los luchadores están capacitados físicamente para saber caer y no lastimarse, que están preparados para analizar los movimientos de su rival y predecir su próxima movida e incluso reaccionar inesperadamente ante cualquier golpe; pero aunque el sudor nos demuestre que la disputa está sucediendo, para el espectador está claro que los golpes son exagerados y las tácticas de lucha están previstas.
Indudablemente, la lucha libre es un deporte, debido a que cuenta con un conjunto de reglas y costumbres que se deben seguir, acompañado de un poco de ejercicio físico y competividad, sin embargo, esta disciplina se ha orillado más a entretener con un buen espectáculo. Esto es algo que simplemente se ve en muchos deportes y lo confirmamos con un claro ejemplo: el fútbol.

Quitándole la máscara a la lucha libre mexicana, comprendemos que se ha visto fuertemente afectada por la lucha norteamericana. En los 90 se le había perdido el rastro e incluso era considerada para una clase social baja, pero gracias al manejo que le dieron los medios a la lucha de Estados Unidos, México simplemente siguió sus pasos y decidió televisarla de nuevo, añadiendo también su teatro, sus trucos de mercadotecnia e incrementándole la rivalidad contra ellos, como se observó en la riña entre el Megacampeón de AAA, El Zorro, y el fundador de TNA, Jeff Jarret, quien está decidido a sustituir las siglas mexicanas.

“Mi día empieza luchando y termina luchando, por eso soy luchador”



Pocos atletas la encontrarán, y son muchos quienes se quedan en el camino para encontrar un rinconcito en el mundo de la lucha libre mexicana.
Él quizá no haya encontrado la gloria como la consiguió El hijo del Santo, pero ha encontrado la satisfacción de sentirse bien consigo mismo y con la tradición luchística de su familia
El “Negro Casas” es un luchador mexicano que trabaja actualmente para el Consejo Mundial de Lucha Libre, apodado el 4:40. Es hijo del luchador y referí Pepe Casas y hermano de los también luchadores Felino y Heavy metal.
El Negro Casas es miembro de una familia extensa que se dedica a la lucha libre, fundada por su padre Pepe "Tropi" Casas y consta también de sus hermanos, Erick, que lucha como "Heavy Metal" y El Felino (verdadero nombre no revelado).
-¿Dónde te preparas físicamente para cada encuentro?
-Entreno por aquí y por allá, como puede ser en el gimnasio también puede ser en mi casa, ahí tengo unas pesas, no son muy buenas, pero sirven.
¿Dónde iniciaste?
-Inicié desde muy pequeño aquí en la merced porque mi padre aquí entrenaba y por eso me hice luchador.
¿Qué nos puedes decir de tus hermanos?
-Pues Felino es el más pequeño de los cuatro, pero siempre ha sido el mas luchón de los tres y ha llevado muy bien su carrera al igual que mi hermano Heavy metal. Los tres entrenamos juntos en el mismo gimnasio que mi padre, de vez en cuando mi papá viene y nos da consejos de llaves y contrallaveos.
¿Cómo es un día normal en tu vida?
-Mi día empieza luchando y termina luchando, por eso soy luchador.
¿Por qué elegiste ser luchador?
-Pues la lucha la traigo en la sangre. Mi papá luchaba al lado de “hanibal” y “el solitario” y nos llevaba a verlo trabajar en la arena México a mis hermanos y a mí, yo creo que por eso somos luchadores.
¿Cuánto te preparas para una lucha?
-Es bastante difícil, y mas si no tienes un buen entrenador pero no fue mi caso, a mi me enseñó y sigue enseñando todo mi papá por eso es que no he perdido la cabellera.